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Firmicutes y Bacteroidetes: qué son y qué hacen

El ratio que verás en media internet se apoya en un estudio de 2006 que trabajos posteriores no lograron replicar.

Por Olga Carbonell, Fundadora de Biotasmart

5 min de lectura · 5 referencias · Actualizado el 27 de agosto de 2026

Firmicutes y Bacteroidetes son los dos grandes filos bacterianos del intestino humano: entre los dos suelen sumar la mayoría de las bacterias que tienes. Los Firmicutes incluyen a los principales productores de butirato; los Bacteroidetes son especialistas en degradar carbohidratos complejos. Y sobre el famoso "ratio Firmicutes/Bacteroidetes" que se repite por todas partes conviene ser claro: la evidencia que lo sostiene es mucho más débil de lo que sugiere su popularidad.

Qué es cada uno

Firmicutes Bacteroidetes
Tipo Grampositivas Gramnegativas
Especialidad Fermentar fibra y almidón resistente Degradar polisacáridos complejos y proteínas
Producen sobre todo Butirato Acetato y propionato
Géneros conocidos Faecalibacterium, Roseburia, Eubacterium, Lactobacillus, Clostridium Bacteroides, Prevotella, Alistipes
Se asocian a dietas Ricas en fibra fermentable y almidón resistente Ricas en fibra vegetal variada

La distinción práctica que más importa es la tercera fila. Dentro de los Firmicutes están Faecalibacterium prausnitzii, Roseburia y Eubacterium rectale, que son los principales fabricantes del butirato que alimenta a las células de tu colon.

Los Bacteroidetes hacen un trabajo distinto y complementario: rompen polisacáridos que ni tú ni la mayoría de las bacterias podéis, y liberan productos que otras aprovechan. Esa alimentación cruzada es la razón de que un ecosistema variado funcione mejor que uno dominado por pocos.

El ratio Firmicutes/Bacteroidetes: qué se dice y qué hay

Lo que se repite es sencillo: un ratio alto de Firmicutes frente a Bacteroidetes se asociaría con obesidad, porque los Firmicutes extraerían más energía de la comida.

El origen es real. En 2006 se publicó en Nature un trabajo que describía que las personas con obesidad tenían una proporción menor de Bacteroidetes, y que esa proporción aumentaba al perder peso. Fue un hallazgo importante y abrió una línea de investigación entera.

El problema es lo que vino después.

Cuando en 2016 se reunieron los datos de múltiples estudios para comprobar si ese patrón se sostenía, la conclusión fue mucho más tibia: la asociación entre la microbiota fecal y la obesidad existe, pero es relativamente débil, y su detección está confundida por la enorme variación entre personas y por tamaños de muestra insuficientes. En la práctica, el ratio no distingue de forma fiable a una persona con obesidad de una sin ella.

Una revisión posterior planteó directamente en su título si el ratio es un marcador relevante de disbiosis en pacientes con obesidad, y la respuesta que se desprende de la literatura es que como marcador individual no lo es.

Por qué el ratio falla

Hay tres razones, y entenderlas evita caer en el siguiente atajo que aparezca.

Son filos, no especies. Un filo es una categoría gigantesca. Meter en el mismo saco a Faecalibacterium prausnitzii, que es antiinflamatoria y productora de butirato, y a Clostridioides difficile, que puede causar una colitis grave, es como agrupar a un colibrí y a un avestruz porque los dos son aves. Sumarlos y hacer una división pierde toda la información que importa.

La variación entre personas sanas es enorme. Dos personas perfectamente sanas pueden tener ratios muy distintos. Sin un rango de referencia sólido, un número aislado no dice nada.

Correlación no es causa. Aunque el patrón se sostuviera, no aclararía si el ratio contribuye a la obesidad o si es consecuencia de comer de una forma determinada. Y hay bastantes indicios de que la dieta explica buena parte de ambas cosas.

¿Cómo eliminar Firmicutes?

Es una de las búsquedas más frecuentes sobre este tema y merece una respuesta directa: no deberías querer eliminarlos.

Dentro de los Firmicutes está la mayor parte de tus productores de butirato, que son justamente los que mantienen sana la pared del colon y regulan la inflamación. Reducir el filo entero sería contraproducente.

La pregunta útil no es cuántos Firmicutes tienes, sino cuáles. Tener Faecalibacterium y Roseburia abundantes es una buena noticia. Tener un sobrecrecimiento de otras especies del mismo filo, no. El número agregado no distingue entre las dos situaciones.

Qué mirar en su lugar

En vez de… Mira…
El ratio Firmicutes/Bacteroidetes La diversidad total de tu microbiota
El porcentaje de un filo La presencia de especies con función conocida: Faecalibacterium, Roseburia, Akkermansia
Una foto aislada Tu evolución en el tiempo, comparándote contigo
Quién está Qué funciones están representadas: producción de butirato, síntesis de vitaminas, metabolismo de ácidos biliares

Esa última fila es la diferencia entre las dos tecnologías de análisis. La secuenciación 16S dice qué géneros hay; la metagenómica shotgun llega a especie y cepa y mide las funciones directamente. Por eso el Test Avanzado perfila capacidad funcional y no solo composición.

Cómo favorecer a los Firmicutes que sí interesan

Si el objetivo es tener más productores de butirato, esto es lo que funciona:

  • Almidón resistente: patata, arroz o pasta cocidos y enfriados 12 a 24 horas antes de comerlos
  • Fibras variadas: legumbres, avena, cebada, salvado, verdura de distintos colores
  • Inulina y FOS: achicoria, alcachofa, puerro, cebolla, ajo, espárrago
  • Fermentados, que aumentan la diversidad y facilitan la alimentación cruzada
  • Evitar dietas de eliminación prolongadas, que retiran precisamente esos sustratos

Está desarrollado en la guía del butirato.

Lo que hay que llevarse

Firmicutes y Bacteroidetes son dos grupos grandes y complementarios, y ninguno es el bueno ni el malo. El ratio entre ellos es una simplificación atractiva que no ha resistido bien el escrutinio, y usarlo como marcador de salud individual no está justificado.

Lo que sí informa es a qué especies concretas estás alimentando y qué son capaces de hacer. Si te interesa saberlo con datos en lugar de con reglas generales, puedes ver cómo es un informe o entender antes qué es la disbiosis y cómo se detecta.

Referencias

[1] R. E. Ley, P. J. Turnbaugh, S. Klein y J. I. Gordon, "Microbial ecology: human gut microbes associated with obesity", Nature, vol. 444, n.º 7122, pp. 1022-1023, 2006, doi: 10.1038/4441022a

[2] M. A. Sze y P. D. Schloss, "Looking for a signal in the noise: revisiting obesity and the microbiome", mBio, vol. 7, n.º 4, e01018-16, 2016, doi: 10.1128/mBio.01018-16

[3] F. Magne, M. Gotteland, L. Gauthier et al., "The Firmicutes/Bacteroidetes ratio: a relevant marker of gut dysbiosis in obese patients?", Nutrients, vol. 12, n.º 5, p. 1474, 2020, doi: 10.3390/nu12051474

[4] D. R. Donohoe, N. Garge, X. Zhang et al., "The microbiome and butyrate regulate energy metabolism and autophagy in the mammalian colon", Cell Metabolism, vol. 13, n.º 5, pp. 517-526, 2011, doi: 10.1016/j.cmet.2011.02.018

[5] E. E. Canfora, J. W. Jocken y E. E. Blaak, "Short-chain fatty acids in control of body weight and insulin sensitivity", Nature Reviews Endocrinology, vol. 11, n.º 10, pp. 577-591, 2015, doi: 10.1038/nrendo.2015.128

¿Y si dejas de ir a ciegas?

Un análisis de tu microbiota te dice qué bacterias tienes, qué están haciendo y qué alimentos, prebióticos y probióticos concretos tienen sentido en tu caso.