El embarazo es una etapa maravillosa, pero también un período en el que el cuerpo experimenta numerosos cambios. Si además te han diagnosticado SIBO (Sobrecrecimiento Bacteriano en el Intestino Delgado), es normal que tengas muchas dudas sobre cómo manejar esta condición sin afectar tu salud ni la de tu bebé.
¿Cómo afecta el SIBO al embarazo?
El SIBO puede provocar síntomas como hinchazón, gases, diarrea, estreñimiento y malabsorción de nutrientes, algo especialmente preocupante durante el embarazo, cuando el cuerpo necesita un equilibrio nutricional óptimo. Además, los cambios hormonales pueden influir en la motilidad intestinal, agravando los síntomas.
Riesgos del SIBO durante el embarazo
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Déficit nutricional: debido a la mala absorción de vitaminas y minerales esenciales como el hierro, la vitamina B12 y el magnesio.
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Mayor malestar digestivo: los síntomas del SIBO pueden intensificarse con los cambios hormonales y el crecimiento del útero.
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Aumento del estreñimiento: debido a la progesterona, que ralentiza el tránsito intestinal.
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Mayor sensibilidad a ciertos alimentos: algunas embarazadas con SIBO encuentran más difícil tolerar ciertos carbohidratos fermentables, lo que empeora los síntomas.

¿Cómo manejar el SIBO durante el embarazo?
Es importante encontrar un equilibrio entre aliviar los síntomas y mantener una alimentación segura y nutritiva. Aquí algunos consejos clave:
1. Cuida tu alimentación
Optar por una alimentación baja en FODMAPs puede ser útil para reducir síntomas, pero no debe seguirse de forma estricta sin supervisión médica, ya que podría limitar la ingesta de nutrientes esenciales. Algunos alimentos bien tolerados incluyen:
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Proteínas magras: pollo, pavo, pescado blanco.
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Verduras bajas en FODMAPs: calabacín, zanahoria, espinacas, pepino.
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Frutas bajas en fructosa: fresas, arándanos, plátano verde.
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Grasas saludables: aguacate, aceite de oliva, frutos secos en pequeñas cantidades.
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Caldo de huesos: rico en colágeno y nutrientes que favorecen la reparación intestinal.
Es recomendable evitar los lácteos, el gluten y los edulcorantes artificiales si notas que agravan tus síntomas.
2. Mantén una digestión saludable
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Mastica bien los alimentos y come en un ambiente relajado para facilitar la digestión.
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No te saltes comidas para evitar alteraciones en la motilidad intestinal.
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Bebe suficiente agua, pero evita hacerlo en grandes cantidades durante las comidas.
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Realiza caminatas cortas después de comer para estimular el movimiento intestinal.
3. Consulta con un especialista
No todos los tratamientos para el SIBO son seguros durante el embarazo. Algunos antibióticos como la rifaximina suelen recetarse en casos graves, pero durante la gestación se deben evaluar bien los riesgos y beneficios. En su lugar, un especialista puede recomendar alternativas como probióticos específicos y cambios en la alimentación.
¿Es importante conocer tu microbiota intestinal en el embarazo?
El equilibrio de la microbiota intestinal no solo influye en tu salud digestiva y absorción de nutrientes, sino también en la salud futura del bebé. Una microbiota alterada durante el embarazo puede aumentar el riesgo de cólicos, alergias y problemas digestivos en el recién nacido.
Si quieres obtener información precisa sobre el estado de tu microbiota y cómo mejorar tu bienestar digestivo durante el embarazo, puedes hacerlo con un Test de microbiota intestinal. Conocer el estado de tu microbiota te permitirá tomar decisiones informadas y mejorar tu salud desde dentro.
Cuidar tu salud intestinal es un regalo para ti y tu bebé. Si tienes SIBO y estás embarazada, escucha a tu cuerpo, sigue hábitos saludables y busca apoyo profesional para que esta etapa sea lo más llevadera posible. 💛
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